domingo, 30 de abril de 2017

Análisis crítico del artículo “Economía civil desde una ética de la razón cordial”.

El enfoque de la economía civil desarrollado por Luigino Bruni y Stefano Zamagni en busca del desarrollo económico, social y humano. Y la propuesta de ethica cordis desarrollada por Adela Cortina, son los pilares centrales para alcanzar una propuesta humanista económica.
Los modelos de economías neoliberales y capitalistas no han logrado solucionar los problemas sociales del pueblo porque están basados en la propiedad privada y el interés particular.
Los enfoques económicos alternativos se basan en el bien común de la población, desde un punto de vista ético crítico, el desarrollo moral, el altruismo, en busca de una sociedad más justa y más feliz. Además de las externalidades sociales positivas como la salud pública, cohesión social, desarrollos local, entre otros.
El enfoque civil de economía comprende seis conceptos fundamentales: comercio, interés, confianza, civilidad, reciprocidad y felicidad.
La búsqueda del bienestar común de las personas y la autorrealización, la gestión del conocimiento, el compromiso civil, la participación ciudadana, la dignidad, el respeto, la ética y los valores sociales predominan por encima del individualismo y el bien particular.
“La ética cívica pública, la economía civil puede acceder a la propuesta de ética cordial que ha desarrollado Cortina y que, entiendo, puede ser ciertamente muy enriquecedora para el enfoque: la de una idea de justicia que, orientada por la razón cordial, logra conciliar la búsqueda de lo justo, el reconocimiento de la dignidad humana a través del vínculo comunicativo, con la búsqueda de la vida buena, el reconocimiento de la capacidad humana de sentir, emocionarse, amar o apreciar al otro en su justa medida a través del vínculo afectivo”. [1]
El éxito de la aplicación de estas propuestas se basa en la sensatez, la honestidad, los valores sociales, el altruismo y en general de la conciencia de crear una sociedad más justa y comprometida con el bien común, las políticas públicas y la democracia.

  



[1] CALVO, P. (2013): “Economía civil desde una ética de la razón cordial”,CIRIEC- España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, 79, 115-143. 

viernes, 28 de abril de 2017

Análisis crítico del artículo Autonomía, solidaridad y reconocimiento intersubjetivo. Claves éticas para políticas sociales contemporáneas.

“América Latina hasta ahora no ha logrado avanzar significativamente en el ámbito social, pues no cuenta con una estrategia sólida que contribuya a reducir la pobreza, la desigualdad social, y a incrementar la inclusión de sus ciudadanos más pobres dentro del sistema político, social y económico”.[1]
En este artículo se expone que las políticas sociales de los gobiernos de los países latinoamericanos no han sido muy efectivas en la solución a las problemáticas sociales. Y se muestra como causas la falta de ética en las políticas públicas, la discriminación social, la falta de participación de las comunidades, la exclusión y la desintegración social.
Los modelos económicos, políticos y sociales no pueden solucionar los problemas económicos de un país porque los recursos naturales y demás no son ilimitados, la buena administración de los mismos y la honestidad son necesarios para mejorar los resultados de la gestión pública.
“Éticamente hablando, es necesario que todos los que participan en las políticas sociales sean asumidos y se asuman como actores que se autorreconocen y reconocen a los demás como sujetos activos, autónomos, reflexivos, argumentadores, solidarios, capaces de establecer las condiciones ideales para dialogar y corresponsables en el desarrollo de estas políticas y en el acontecer histórico de la sociedad, y, en consecuencia, actuantes según esto”.[2]
Los valores sociales, la ética social, las habilidades de escuchar, entender y la buena comunicación son primordiales para establecer unas soluciones reales a las problemáticas sociales.
La participación ciudadana en la formulación y ejecución de las políticas públicas, son el camino para el mejoramiento de la gestión pública y la rendición de cuentas en los proyectos sociales.
La educación y la participación ciudadana son claves en el desarrollo de las políticas públicas, basadas en la ética social, en los valores sociales, el respeto por las diferencias de opinión y la diversidad étnica, cultural y social del país.
El fortalecimiento del sentido de solidaridad de la nación en busca de una justicia social y el bienestar del pueblo, deben ser el objetivo de las políticas públicas en un mundo globalizado.



[1] Mendoza, L. P. (2012). Autonomía, solidaridad y reconocimiento intersubjetivo. Claves éticas para políticas sociales contemporáneas. Revista de Estudios Sociales, 42, 13–26. https://doi.org/10.7440/res42.2012.03
[2] Mendoza, L. P. (2012). Autonomía, solidaridad y reconocimiento intersubjetivo. Claves éticas para políticas sociales contemporáneas. Revista de Estudios Sociales, 42, 13–26. https://doi.org/10.7440/res42.2012.03